Cambiar el enfoque: no se trata de desconfiar, sino de verificar
Como responsables de una empresa, solemos pensar que si la asesoría lleva la contabilidad, todo está bien. Sin embargo, un buen cierre de año no depende solo de quién contabiliza, sino también de quién supervisa.
No se trata de cuestionar el trabajo de la asesoría, sino de asegurarnos de que la información sobre la que tomamos decisiones es correcta.
Y esa verificación pasa por cuatro bloques muy concretos.
1. Analizar el libro mayor: ¿están todas las facturas registradas?
El libro mayor es la mejor radiografía de nuestra contabilidad.
Qué debemos hacer como responsables
Una vez hayamos enviado todas las facturas del año, debemos:
- Solicitar el libro mayor completo.
- Revisar las cuentas de ingresos y gastos.
- Confirmar que todas las facturas emitidas y recibidas están reflejadas.
- Detectar gastos habituales que falten o importes que no reconozcamos.
Este análisis no solo sirve para detectar errores de la asesoría, sino también para descubrir facturas que nosotros mismos no hemos enviado.
2. Asegurarnos de que los saldos bancarios están bien registrados
La contabilidad solo es fiable si el banco cuadra.
Qué revisar exactamente
Debemos comprobar que:
- El saldo contable (cuenta contable 572) coincide con el saldo real de nuestras cuentas bancarias.
- No hay movimientos en el banco que no estén contabilizados.
- No existen diferencias sin explicación clara.
Si el banco no cuadra, el resultado del ejercicio tampoco es fiable, por muy bien que esté el resto.
3. Revisar que los pasivos reflejan de verdad nuestras deudas
Aquí se esconden muchos problemas que pasan desapercibidos.
Corto y largo plazo bien clasificados
Como responsables, debemos confirmar que:
- Los préstamos y financiaciones están correctamente registrados.
- La parte que vence el próximo año está en corto plazo.
- El resto figura como deuda a largo plazo.
- Los intereses están correctamente imputados.
Un pasivo mal clasificado da una imagen irreal de la empresa y puede afectar a decisiones financieras futuras.
4. Comprobar los saldos con proveedores
Los saldos con proveedores dicen mucho de nuestra situación real.
Qué debemos validar
Es importante revisar que:
- Los saldos coinciden con las facturas pendientes reales.
- No hay proveedores con saldos antiguos sin sentido.
- No existen facturas contabilizadas que ya estén pagadas… o al revés.
Este punto suele revelar errores de registro o pagos mal imputados.
Por qué hacer esta revisión nos ahorra problemas futuros
Revisar estos cuatro bloques:
- Reduce el riesgo de errores fiscales.
- Evita sorpresas en inspecciones o cierres posteriores.
- Mejora la calidad de la información para tomar decisiones.
- Nos ayuda a localizar facturas no enviadas o mal gestionadas.
En definitiva, nos permite llegar al cierre de año con control y tranquilidad.
Conclusión: un responsable no solo delega, también valida
La contabilidad no es solo un trámite fiscal, es una herramienta de gestión.
Y como responsables de empresa, nuestro papel no acaba al enviar las facturas.
👉 Desde Creafin podemos ayudarte a revisar la contabilidad que lleva tu asesoría y, sí, a ponerte deberes.
La «sorpresa» es que casi siempre encontramos facturas que no estaban registradas e incluso algún pago duplicado.
Esto no solo evita problemas futuros, sino que tiene un impacto directo y muy real:
- Menor carga en el Impuesto sobre Sociedades.
- Menos IVA a pagar en el cuarto trimestre del año en curso.
- Mejora inmediata del cashflow al corregir errores que nadie había detectado.
Acompañamos a responsables que quieren control y criterio, no sustos cuando ya no hay margen de maniobra.

