Llevas dos o tres clientes que venden en Amazon. No es tu nicho, pero te ha caído. Y cada trimestre, cuando toca preparar el 303, hay un momento en el que dudas si lo que estás declarando se sostiene del todo.
No es para menos. La fiscalidad de Amazon tiene capas que no aparecen en los manuales generalistas: un programa de logística que mueve stock entre países sin avisar, exportaciones fuera de la UE escondidas dentro del mismo Seller Central, comisiones cuya entidad facturadora ha cambiado recientemente, informes con decenas de columnas que hay que saber leer, y un sistema de facturación automática que muchos clientes ni saben que tienen activado. Este post va dirigido a asesorías que ya gestionan clientes vendedores en Amazon pero que no se dedican en exclusiva al ecommerce. Te dejamos los 8 puntos donde, por nuestra experiencia llevando estos clientes a diario, se concentran la mayoría de errores.
⏱️ En 30 segundos: los 8 puntos críticos
- OSS vs. ventas a distancia: el umbral de 10.000 € es agregado UE, no por país, y muchos clientes ya lo superaron el primer trimestre sin saberlo.
- Pan-EU FBA: Amazon mueve stock entre Alemania, Francia, Italia y España automáticamente. Cada movimiento obliga a alta IVA local.
- Exportaciones fuera UE: ventas a Reino Unido y Suiza no son OSS, son exportaciones con requisitos documentales propios.
- Comisiones de Amazon: ya no se facturan desde Luxemburgo. Ahora la mayoría van desde España, pero la publicidad sigue siendo de cada país. El criterio antiguo de ISP automático ya no aplica.
- Facturación automática (VCS) y facturas B2B: Amazon Business genera facturas a empresas que casi nadie cruza con el libro registro ni con el SII.
- Reembolsos: no son facturas rectificativas. Se imputan al período del refund, no al de la venta original.
- VAT Transactions Report: es la única fuente válida para el 303, pero su interpretación no es trivial.
- Modelo 369 (OSS) vs modelo 303: lo que va en el 369 no se duplica en el 303, pero ambos deben cuadrar.
🧭 Por qué Amazon descoloca a una asesoría generalista
Cuando un cliente factura por canales tradicionales —tienda física, B2B, ecommerce propio en España— el esquema fiscal es razonablemente lineal. IVA repercutido, IVA soportado, alguna intracomunitaria puntual, modelo 303 y 349 cerrando trimestre. Una asesoría sólida resuelve eso con los ojos cerrados.
Con un cliente Amazon, esa misma lógica se rompe en tres frentes a la vez. El primero es geográfico: el stock puede estar repartido entre varios países de la UE sin que el cliente sepa decirte dónde exactamente, y a la vez puede estar exportando a Reino Unido o Suiza desde el mismo panel, lo que convierte una operación aparentemente nacional en intracomunitaria o en exportación sin avisar. El segundo es documental: Amazon no emite facturas en el sentido tradicional, sino informes con códigos propios (SALE, REFUND, FC_TRANSFER, VAT_INVOICE_DATA) que hay que traducir a lenguaje fiscal. Y el tercero es regulatorio: entre OSS, Pan-EU, DAC7, exportaciones, los regímenes locales de cada país UE y los recientes cambios en las entidades facturadoras de Amazon, las obligaciones se solapan y a veces se contradicen.
El resultado es que asesorías muy competentes en su día a día acaban presentando declaraciones que parecen correctas pero que se desmoronarían en una inspección. No es falta de oficio: es que el mapa de obligaciones de un seller no se aprende leyendo el manual del modelo 303. Vamos punto por punto.
📋 Los 8 puntos críticos, uno por uno
1. Ventas a distancia intracomunitarias y régimen OSS
Desde julio de 2021, las ventas B2C a consumidores de otros Estados miembros de la UE tributan en el país de destino cuando el volumen agregado supera los 10.000 € anuales. Y aquí la trampa: el umbral es agregado para toda la UE, no por país. Un seller que vende 4.000 € en Alemania, 4.000 € en Francia y 3.000 € en Italia ya está por encima y debería estar declarando esas ventas en destino desde la primera operación que supere el límite.
La forma sencilla de gestionarlo es darse de alta en el régimen OSS (One-Stop Shop) y declararlo todo trimestralmente con el modelo 369 en España. La alternativa —registro IVA en cada país— solo tiene sentido cuando hay stock físico allí (que es el caso del Pan-EU, pero eso lo vemos en el siguiente punto). Lo que no se puede hacer es seguir tratando esas ventas como nacionales en el 303. Y, sin embargo, es lo que acaba pasando cuando el cliente no avisa a la asesoría de que ha abierto los marketplaces europeos.
2. Pan-EU FBA: el stock que viaja sin que nadie lo declare
El programa Pan-European FBA permite a Amazon redistribuir el inventario del seller entre almacenes de Alemania, Francia, Italia y España para acelerar la entrega. Si tu cliente lo tiene activado —y la mayoría lo tiene sin ser plenamente consciente—, cada vez que Amazon mueve una unidad de Madrid a Milán o de Sevilla a Lyon se produce una transferencia intracomunitaria asimilada: una operación que la normativa equipara a una entrega intracomunitaria a uno mismo, con todas las consecuencias.
Las implicaciones son tres y suman: (a) obligación de alta en el IVA del país de destino del stock (Alemania, Italia, Francia, según dónde haya inventario); (b) declaración de la transferencia en el modelo 349 español; (c) presentación de las declaraciones de IVA locales en cada país donde haya stock, aunque allí no se haya vendido aún. Tres frentes que un seller activo en Pan-EU acumula desde el primer mes y que rara vez encajan en el flujo de trabajo habitual de una asesoría no especializada en ecommerce. Y ojo: el alta VAT en cada país implica un gestor fiscal local y declaraciones periódicas allí, no es algo que se resuelva desde España.
3. Exportaciones fuera de la UE: Reino Unido y Suiza
Un seller activo en Amazon.co.uk o que envía a Suiza no está haciendo ventas intracomunitarias: está exportando. Y eso cambia el tratamiento completo. Las ventas a Reino Unido tras el Brexit son exportaciones exentas de IVA en España, siempre que se acredite documentalmente la salida de la mercancía (DUA de exportación, justificantes logísticos). Lo mismo aplica a Suiza, que nunca fue parte de la UE.
Dos errores habituales: (a) meterlas dentro del modelo 369 OSS —no procede, OSS es solo para UE—; (b) tratarlas como ventas nacionales por desconocimiento del destino real. Lo correcto es declararlas en el modelo 303 en la casilla de exportaciones exentas, y mantener archivo de la documentación aduanera por si Hacienda la pide. En volúmenes bajos parece poca cosa, pero un seller con ventas regulares en UK puede tener decenas de operaciones al mes que están quedando mal clasificadas.
4. Comisiones de Amazon: ya no se facturan desde Luxemburgo
Durante años, todo asesor con cliente Amazon tenía interiorizado el mismo reflejo: las comisiones por venta, las tarifas FBA y los demás servicios se facturaban desde Amazon Europe Core SARL en Luxemburgo, tenían inversión del sujeto pasivo y debían declararse en el modelo 349 como adquisición intracomunitaria de servicios. Ese reflejo, hoy, está obsoleto en buena parte.
Tras la reestructuración reciente de la facturación de Amazon, los servicios generales —comisiones por venta, tarifas FBA, almacenaje— se facturan ahora desde una entidad establecida en España para sellers españoles. Esto significa que llevan IVA español repercutido en factura (no inversión del sujeto pasivo) y se contabilizan como cualquier otro gasto nacional con IVA soportado deducible. Ya no van al modelo 349 por estas operaciones.
La excepción importante es la publicidad (Sponsored Products, Sponsored Brands, Sponsored Display). La publicidad sigue facturada desde la entidad de Amazon de cada país donde se hace la campaña. Si tu cliente anuncia en Amazon.es, recibe factura española sin más. Pero si anuncia en Amazon.de, Amazon.it o Amazon.fr para captar allí, recibirá factura desde Alemania, Italia o Francia, con inversión del sujeto pasivo en cada caso y obligación de declararlo en el modelo 349 como adquisición intracomunitaria de servicios. El error típico hoy ya no es olvidar el 349: es aplicarlo a todo por inercia cuando solo procede para la publicidad de marketplaces extranjeros.
🤔 ¿Te suena algún caso así?
Si tienes un cliente que hace publicidad en Amazon.de o Amazon.it y no acabas de tener claro cómo declarar las facturas tras el cambio de entidad facturadora, escríbenos. Lo miramos contigo, te decimos cómo lo planteamos nosotros y te quedas con el criterio. Sin compromiso, sin venderte nada.
5. Facturación automática (VCS) y facturas a empresas: el bloque más olvidado
Amazon ofrece un servicio llamado VAT Calculation Service (VCS) mediante el cual la propia plataforma emite las facturas de venta del seller de forma automática, en su nombre, calculando el IVA correcto según jurisdicción. Muchos clientes lo tienen activado sin recordarlo, y eso significa que existen miles de facturas emitidas a su nombre que su asesoría probablemente no ha visto nunca. Esas facturas son fiscalmente válidas y deben aparecer en el libro registro de facturas emitidas y en el SII de quien tenga obligación de presentarlo.
El capítulo más sensible son las facturas a clientes empresa (Amazon Business). Cuando un comprador con NIF empresarial —español o de otro país UE— hace una compra, Amazon emite (si VCS está activo) o exige al seller que emita una factura completa con datos del cliente. Si el comprador es de otro país UE con NIF intracomunitario válido, la operación es una entrega intracomunitaria de bienes exenta que debe declararse en el modelo 349. Es habitual que esas operaciones queden enterradas dentro del agregado de ventas y nunca se separen para el 349, con el consiguiente riesgo de requerimiento.
La revisión mínima cuando aceptas un cliente Amazon: pedirle que confirme si VCS está activado, descargar el listado de facturas emitidas a empresas y cruzarlas con el libro registro y el modelo 349 del trimestre.
6. Reembolsos: no son facturas rectificativas
Un comprador devuelve un producto en Amazon. La plataforma le reembolsa el importe y, en el VAT Transactions Report, aparece una línea con tipo REFUND y signo negativo. La intuición rápida es tratarlo como una factura rectificativa que anula la venta original, pero formalmente no lo es: Amazon no emite documento rectificativo en el sentido del Reglamento de Facturación, y la operación no se imputa al período de la venta original.
El criterio correcto es imputar el reembolso al período en que se emite, reduciendo el IVA devengado del trimestre actual. En un escenario con miles de operaciones al mes, esto significa que el 303 del Q2 puede llevar líneas negativas que correspondan a ventas registradas en el Q1, y eso es exactamente como debe ser. Cuando se intenta retrotraer cada refund a su venta original se entra en una cadena de declaraciones complementarias y rectificaciones que ni cuadra ni vale la pena.
7. VAT Transactions Report: la herramienta clave (y el reto de leerla)
Amazon Seller Central pone a disposición del seller varios informes con nombres parecidos pero finalidades distintas. El Sales Report es un informe comercial: cuántas unidades se han vendido, en qué marketplaces, con qué facturación. Sirve para analizar el negocio, pero no para preparar declaraciones fiscales. Le faltan los movimientos de inventario, las transferencias asimiladas, la jurisdicción fiscal de cada venta y el desglose de reembolsos.
El informe que sí sirve es el VAT Transactions Report (también Amazon VAT Transactions Report o AVTR). Es el documento que recoge cada movimiento con su código fiscal y la jurisdicción de cada operación. La buena noticia: contiene absolutamente todo lo que necesitas para preparar el 303, el 349, el 369 y los libros registro. La mala: tiene cerca de 30 columnas con tipos de transacción, códigos de impuesto, números de orden, jurisdicciones de origen y destino, importes con y sin IVA, y referencias cruzadas a otros campos. Interpretarlo bien exige saber qué columnas se cruzan con qué, qué tipos de transacción suman al devengo, cuáles son movimientos internos sin impacto fiscal, y cómo agrupar todo por período y jurisdicción.
En la práctica, sin una plantilla o herramienta que automatice esta lectura, procesar el informe a mano para un cliente con volúmenes razonables se va a varias horas por trimestre, con riesgo alto de error humano. Si quieres entender la estructura del informe con ejemplos, hemos publicado una guía detallada de impuestos para vendedores de Amazon donde lo desgranamos.
8. Modelo 369 (OSS) vs modelo 303: qué va dónde
El último punto crítico es la convivencia entre los dos modelos trimestrales que afectan al seller. El modelo 369 (OSS) declara las ventas a distancia intracomunitarias B2C cuando el seller está acogido al régimen. El modelo 303 declara el IVA general nacional: ventas con stock en España con destino España, ventas a clientes empresa intracomunitarias B2B, exportaciones a UK y Suiza, IVA soportado de comisiones españolas de Amazon, ISP de publicidad en marketplaces extranjeros, etc.
La regla mental rápida: lo que va en el 369 no va también en el 303 (salvo en casillas informativas). Pero ambos modelos tienen que cuadrar con el VAT Transactions Report consolidado: la suma de bases del 369 + bases nacionales del 303 + entregas intracom del 349 + exportaciones + reembolsos debe coincidir con el total de operaciones del informe del trimestre. Si no cuadra, hay algo mal en alguno de los puntos anteriores.
🔍 Una capa más: cuando el cliente vende en otros marketplaces
Casi ningún seller serio se queda solo en Amazon. Es habitual que el mismo cliente venda también en El Corte Inglés, Carrefour, Miravia, ManoMano, PC Componentes, Leroy Merlin, Maisons du Monde o Worten, entre otros. Cada plataforma tiene su propio modelo de facturación: algunas operan tipo Mirakl con liquidaciones quincenales y facturas de comisión centralizadas, otras facturan por pedido, y unas pocas mezclan ambos modelos.
El reto fiscal cuando hay varios canales es la consolidación: cada marketplace genera sus propios informes, sus propios códigos de comisión, sus propias rectificativas y sus propias liquidaciones de cobro. Hay marketplaces con entidad facturadora en otro país UE (operación intracomunitaria de servicios con ISP), otros con entidad española (IVA español normal), y los hay con tratamiento mixto. Si la asesoría se centra solo en lo de Amazon y deja el resto para el cliente, tarde o temprano aparecen descuadres entre lo cobrado en banco y lo declarado. Es uno de los puntos donde tener un asesor especializado al lado, aunque sea de consulta, sale rentable rápido.
🤝 ¿Llevas clientes Amazon y te vendría bien un especialista al lado?
Si tienes un caso que se te ha complicado —una activación de Pan-EU mal documentada, declaraciones atrasadas sin OSS, publicidad en Amazon.de sin clasificar, multi-marketplace descuadrando con el banco— cuéntanoslo. Lo revisamos contigo, te damos el criterio especializado y sigues tú al frente del cliente. No buscamos quedarnos con la cartera, buscamos ser el colega al que llamas cuando hace falta.
🤝 Cuándo merece pedir refuerzo especializado (sin perder al cliente)
La fiscalidad de Amazon no es magia negra, pero sí es un nicho donde la curva de aprendizaje es más larga de lo que parece, y donde además las reglas cambian —como acabamos de ver con el caso de Luxemburgo—. Si llevas uno o dos clientes y no quieres redirigir tu asesoría hacia el ecommerce, lo más rentable suele ser apoyarte puntualmente en un especialista cuando aparece un caso complicado: una inspección con foco en ventas UE, una activación nueva del Pan-EU, un seller que llega con tres años de declaraciones sin OSS, dudas sobre cómo declarar publicidad en Amazon.de, un cliente que abre Amazon.co.uk de repente.
En Creafin trabajamos en este formato con varias asesorías que llevan clientes Amazon y otros marketplaces: nos consultan los casos puntuales que se les complican, mantienen ellas la relación contable habitual con el cliente, y resolvemos juntos lo específico de plataforma. Si te interesa el modelo, puedes escribirnos sin compromiso y lo comentamos.
✅ En resumen
Llevar la fiscalidad de un vendedor de Amazon desde una asesoría generalista es perfectamente viable, pero exige cubrir ocho frentes que rara vez aparecen en clientes tradicionales: OSS y ventas a distancia, Pan-EU, exportaciones fuera UE, el cambio de entidad facturadora de las comisiones de Amazon, VCS y facturas a empresas, reembolsos, el VAT Transactions Report como fuente única, y la convivencia entre 369 y 303. Más la capa extra de los otros marketplaces si los hay. Si los tienes claros, lo tienes hecho. Si dudas en alguno, escríbenos y lo vemos juntos.
Y si quieres ver el mismo mapa desde la perspectiva del seller (por si necesitas pasárselo a tu cliente), aquí tienes nuestra guía práctica de impuestos para vendedores de Amazon en España y nuestra guía para elegir gestoría fiscal especializada.


